El abrazo eterno que selló el pacto de amor, lealtad y dignidad con la clase trabajadora argentina. Una patria socialmente justa, económicamente libre y políticamente soberana.
Las grandes epopeyas cívicas, la industrialización pesada y las realizaciones monumentales que forjaron la soberanía y la dignidad de la patria bajo los Planes Quinquenales.
Cientos de miles de descamisados cruzaron los puentes desde el conurbano para colmar la Plaza de Mayo y conquistar la libertad del Coronel Perón. El nacimiento del peronismo y del protagonismo obrero.
Eva Perón derribó décadas de exclusión patriarcal consagrando los derechos políticos plenos de las mujeres argentinas. En 1951, más de 3.800.000 ciudadanas votaron por primera vez en la historia.
La mayor obra de ayuda social de la historia. 21 policlínicos modelo, 1.000 escuelas, las Ciudades Infantiles, turismo social en Chapadmalal y Embalse, y millones de juguetes y máquinas de coser entregadas.
Creación de IAME en Córdoba. Vuelo del Pulqui I y Pulqui II, primeros aviones de combate a reacción de América Latina. Fabricación masiva del Rastrojero, el auto Justicialista, la moto Puma y el tractor Pampa.
Nacionalización de 43.000 km de vías británicas y francesas: “Ya son nuestros”. Expansión de la Flota Mercante del Estado (ELMA), convirtiendo a la Argentina en la 4ª marina mercante del mundo.
Construcción de Ciudad Evita (cuyo trazado aéreo dibuja el perfil de Evita) y 500.000 viviendas sociales. Creación de la República de los Niños en Gonnet y edificación de más de 8.000 escuelas y el gasoducto patagónico récord.
Tras el golpe de Estado de 1955, la dictadura militar dictó el Decreto Ley 4161 en marzo de 1956, prohibiendo taxativamente nombrar a Perón o Evita y cantar la marcha bajo pena de prisión.
Frente a la persecución, los trabajadores adoptaron la flor silvestre celeste “No Me Olvides” prendida en la solapa para reconocerse en silencio y lealtad durante 18 años de proscripción.
Durante 18 años de proscripción, la flor del No Me Olvides fue el escudo invisible que unió a la clase trabajadora en fábricas y calles clandestinas.
Los pilares inmutables que guían la acción política y social para la grandeza de la Patria y la felicidad del Pueblo.
Dignificación inalienable del trabajador, retribución justa de la plusvalía, salario digno, aguinaldo, jubilaciones universales y erradicación definitiva de todo privilegio de casta u oligarquía.
Cancelación de la deuda externa en 1947, nacionalización de los ferrocarriles, el gas, los teléfonos y el comercio exterior (IAPI), e industrialización pesada de la Nación.
Poder supremo en manos del pueblo soberano, sin tutelajes foráneos ni sumisiones a imperios extranjeros. La patria decide su propio destino con voz libre en el mundo.
Filosofía superadora frente al individualismo explotador del capitalismo y al colectivismo deshumanizante del comunismo: el hombre como ser integral con alma y libertad en comunidad.
Articulación armónica de los sindicatos, cooperativas, mutuales, universidades y clubes de barrio. Nadie se realiza en una comunidad que no se realiza.
En la Nueva Argentina, los únicos privilegiados son los niños. Protección maternal desde el vientre, salud odontológica, deportes formativos, educación obligatoria y vacaciones felices.
Proclamado por Eva Perón ante la ONU: derecho a la asistencia integral, vivienda confortable, alimentación sana, vestido, cuidado moral, esparcimiento y respeto a la vejez digna.
Supresión absoluta de los aranceles universitarios y fundación de la Universidad Obrera Nacional (hoy UTN). Los claustros académicos abiertos para siempre a los hijos de los trabajadores.
Los minerales, yacimientos de hidrocarburos, fuentes de energía hidroeléctrica y servicios públicos pertenecen al patrimonio inalienable de la Nación y no pueden ser enajenados.
Hitos que transformaron para siempre la dignidad humana en la República Argentina.
Por primera vez en la historia de la República, el trabajador del campo argentino tuvo derecho a un salario mínimo vital, descanso dominical, vacaciones pagas, indemnización por despido y alojamiento higiénico.
Institucionalización del decimotercer salario anual y las vacaciones pagas para todos los asalariados argentinos, consolidando la dignidad del trabajador y redistribuyendo la riqueza nacional.
Fruto de la inclaudicable lucha de Eva Perón, se consagró la igualdad cívica absoluta entre mujeres y varones, permitiendo la plena participación femenina como electoras y candidatas.
Creación de policlínicos de excelencia, hogares escuela, ciudades infantiles y los complejos de Chapadmalal y Embalse de Río Tercero para que millones de familias trabajadoras conozcan por primera vez las vacaciones.
Abolición total de los aranceles universitarios. Las facultades y universidades se llenaron por primera vez con los hijos de la clase obrera y trabajadora de toda la patria.
La Carta Magna que consagró los Derechos del Trabajador, de la Ancianidad y la Familia, la función social de la propiedad y la inalienable propiedad nacional de las fuentes de energía y recursos naturales.
Cancelación histórica de la deuda externa nacional, creación de SOMISA, CNEA, Gas del Estado, Astilleros y Fabricaciones Militares, forjando la Argentina industrial.
Grabaciones originales de discursos históricos y las versiones canónicas de la Marcha Peronista.
Grabación histórica original con la orquesta de Domingo Marafioti.
Versión orquestada magistralmente por el maestro Francisco Canaro.
La voz arrabalera y sentida de Héctor Mauré.
Interpretación sinfónica oficial en el Teatro Colón.
Inicio del discurso fundacional desde el balcón de la Casa Rosada.
La voz viva de Perón reconociendo a los descamisados.
El compromiso inquebrantable de mantener los derechos laborales conquistados.
Llamado a la disciplina y fraternidad popular.
El cierre legendario y el pacto de amor entre Perón y el pueblo.
Último discurso al pueblo desde el balcón de la Casa de Gobierno.
El legado político testamentario del General.
Grabación original directa de los archivos del Archivo General de la Nación.
Documentos fílmicos y cinematográficos con opciones avanzadas de reproducción, pausa y detención.
Perón explica el proceso de organización popular y preparación para la asunción del primer gobierno justicialista.
El histórico diálogo de dos millones de trabajadores proclamando a Evita en la 9 de Julio y su entrega absoluta al pueblo.
La obra maestra lírica y cinematográfica del genial director popular: el fervor, la mística y la pasión de la gesta peronista.
Colección documental de fotografías históricas auténticas que retratan los momentos más trascendentales del Movimiento Nacional.
El decálogo doctrinal proclamado por el General Juan Domingo Perón.
La verdadera democracia es aquella donde el gobierno hace lo que el pueblo quiere y defiende un solo interés: el del pueblo.
El peronismo es esencialmente popular. Todo círculo anacrónico es antipopular y, por lo tanto, no es peronista.
El peronista trabaja para el Movimiento. El que en su nombre sirve a un círculo o a un caudillo, lo es solo de nombre.
No existe para el peronismo más que una sola clase de personas: los que trabajan.
En la nueva Argentina de Perón, el trabajo es un derecho que crea la dignidad del hombre y es un deber, porque es justo que cada uno produzca por lo menos lo que consume.
Para un peronista de bien no puede haber nada mejor que otro peronista.
Ningún peronista debe sentirse más de lo que es ni menos de lo que debe ser. Cuando un peronista empieza a sentirse más de lo que es, empieza a convertirse en oligarca.
En la acción política, la escala de valores de todo peronista es la siguiente: primero la Patria, después el Movimiento y luego los hombres.
La política no es para nosotros un fin, sino solo el medio para el bien de la Patria, que es la felicidad de sus hijos y la grandeza nacional.
Los dos brazos del peronismo son la justicia social y la ayuda social. Con ellos damos al pueblo un abrazo de justicia y de amor.
El peronismo anhela la unidad nacional y no la lucha civil. Desea héroes pero no mártires.
En la nueva Argentina, los únicos privilegiados son los niños.
Un gobierno sin doctrina es un cuerpo sin alma. Por eso el peronismo tiene su propia doctrina política, económica y social: el Justicialismo.
El justicialismo es una nueva filosofía de la vida, simple, práctica, popular, profundamente cristiana y profundamente humanista.
Como doctrina política, el justicialismo realiza el equilibrio del derecho del individuo con el de la comunidad.
Como doctrina económica, el justicialismo realiza la economía social, poniendo el capital al servicio de la economía y esta al servicio del bienestar social.
Como doctrina social, el justicialismo realiza la justicia social, que da a cada persona su derecho en función social.
Queremos una Argentina socialmente justa, económicamente libre y políticamente soberana.
Constituimos un gobierno centralizado, un Estado organizado y un pueblo libre.
En esta tierra lo mejor que tenemos es el pueblo.
El testimonio apasionado del amor y la entrega absoluta de Eva Duarte de Perón por los descamisados.
“Confieso que tengo una sola y gran ambición personal: que de mí se diga que hubo al lado de Perón una mujer que se dedicó a llevar al Presidente las esperanzas del pueblo, y que a esa mujer el pueblo la llamaba cariñosamente Evita.”
“Para los ricos nunca nada es demasiado bueno; para los pobres siempre ha bastado lo que sobraba. En mi Fundación los pobres recibirán lo mejor, porque lo mejor de la patria es el pueblo.”
“Los fanáticos son los únicos que salvan a los pueblos, porque los tibios son arrojados de la boca de Dios. Solo quienes sienten la causa popular como un fuego son capaces de consumirse en la redención social.”
El método, la persuasión y los principios magistrales enseñados por el General Juan Domingo Perón.
“Conducir no es mandar. Mandar es obligar; conducir es persuadir. Y al hombre es siempre mejor persuadirle que obligarle. La conducción es un arte que se ejerce sobre voluntades libres.”
“El caudillo aplasta a los que le rodean para reinar solo; el verdadero conductor crea y forma nuevos conductores para que la causa viva eternamente en el pueblo.”
“Los hombres pasan, las organizaciones quedan. No se vence con la fuerza ciega, sino con la razón y la organización. La organización vence al tiempo.”