El abrazo eterno que selló el pacto de amor, lealtad y dignidad con la clase trabajadora argentina. Una patria socialmente justa, económicamente libre y políticamente soberana.
Las tres epopeyas que forjaron la identidad, la igualdad de derechos y la dignidad del pueblo argentino.
Cientos de miles de obreros, peones y descamisados cruzaron los puentes desde el conurbano y los frigoríficos de Berisso para colmar la histórica Plaza de Mayo. Desafiando al poder militar y conservador, exigieron y conquistaron la liberación de Juan Domingo Perón. Allí nació el Peronismo como comunión indisoluble entre un líder y su pueblo.
Con un fervor inquebrantable, Eva Perón derribó décadas de postergación cívica patriarcal y oligárquica. La Ley 13.010 consagró los plenos derechos políticos y electorales de las mujeres argentinas. En las elecciones de 1951, más de 3.800.000 mujeres votaron por primera vez en la historia nacional, ingresando al Congreso de la Nación las primeras legisladoras obreras.
La más gigantesca y revolucionaria obra de acción social de América Latina. Se construyeron 21 hospitales modelo y policlínicos de máxima complejidad, 1.000 escuelas, hogares para ancianos y madres solteras, las Ciudades Infantiles y los complejos de turismo social de Chapadmalal y Embalse. Se distribuyeron millones de juguetes, alimentos, camas y máquinas de coser Singer.
Tras el sangriento golpe de Estado de septiembre de 1955, la dictadura militar de Pedro Eugenio Aramburu e Isaac Rojas dictó el Decreto Ley 4161 en marzo de 1956. Aquel decreto prohibía taxativamente pronunciar los nombres de Juan Domingo Perón y Eva Duarte, cantar la Marcha Peronista o exhibir el escudo justicialista, bajo severas penas de prisión.
Frente al terror y la censura, los trabajadores recurrieron a la poesía popular y al ingenio de la resistencia: adoptaron la pequeña flor silvestre celeste llamada popularmente “No Me Olvides” (Myosotis).
Los compañeros se prendían la florcita discretamente en la solapa del saco o en el mameluco de la fábrica. Al cruzarse en la calle, en el tranvía o en las asambleas secretas, una simple mirada a la solapa bastaba para reconocerse entre hermanos de lucha y decirse en silencio: “Yo tampoco olvido. Seguimos en pie”.
“Se prohíbe en todo el territorio de la Nación la utilización del nombre propio del tirano prófugo o el de sus parientes, las fechas conmemorativas, las palabras Peronismo, Peronista, Justicialismo, las marchas y canciones partidarias...”
Durante 18 años de proscripción y persecución, la flor del “No Me Olvides” fue el escudo invisible que unió a la clase obrera en huelgas, sabotajes y volanteadas clandestinas hasta lograr el glorioso regreso del General Perón a la patria el 17 de noviembre de 1972.
Los pilares inmutables para la felicidad del pueblo y la grandeza de la Nación.
Dignificación inalienable del trabajo, distribución equitativa de la riqueza, salario justo, seguridad social y erradicación de todo privilegio oligárquico.
Liberación definitiva de las deudas externas, soberanía sobre los recursos naturales y fomento irrestricto de la industria nacional.
Autodeterminación soberana del pueblo argentino frente a cualquier imperio extranjero y adopción de la Tercera Posición humanista.
Hitos que transformaron para siempre la dignidad humana en la República Argentina.
Por primera vez en la historia de la República, el trabajador del campo argentino tuvo derecho a un salario mínimo vital, descanso dominical, vacaciones pagas, indemnización por despido y alojamiento higiénico.
Institucionalización del decimotercer salario anual y las vacaciones pagas para todos los asalariados argentinos, consolidando la dignidad del trabajador y redistribuyendo la riqueza nacional.
Fruto de la inclaudicable lucha de Eva Perón, se consagró la igualdad cívica absoluta entre mujeres y varones, permitiendo la plena participación femenina como electoras y candidatas.
Creación de policlínicos de excelencia, hogares escuela, ciudades infantiles y los complejos de Chapadmalal y Embalse de Río Tercero para que millones de familias trabajadoras conozcan por primera vez las vacaciones.
Abolición total de los aranceles universitarios. Las facultades y universidades se llenaron por primera vez con los hijos de la clase obrera y trabajadora de toda la patria.
La Carta Magna que consagró los Derechos del Trabajador, de la Ancianidad y la Familia, la función social de la propiedad y la inalienable propiedad nacional de las fuentes de energía y recursos naturales.
Cancelación histórica de la deuda externa nacional, creación de SOMISA, CNEA, Gas del Estado, Astilleros y Fabricaciones Militares, forjando la Argentina industrial.
Grabaciones originales de discursos históricos y las versiones canónicas de la Marcha Peronista. Todos los audios alojados localmente.
Grabación histórica original con la orquesta de Domingo Marafioti.
Versión orquestada magistralmente por el maestro Francisco Canaro.
La voz arrabalera y sentida de Héctor Mauré.
Interpretación sinfónica oficial en el Teatro Colón.
Inicio del discurso fundacional desde el balcón de la Casa Rosada.
La voz viva de Perón reconociendo a los descamisados.
El compromiso inquebrantable de mantener los derechos laborales conquistados.
Llamado a la disciplina y fraternidad popular.
El cierre legendario y el pacto de amor entre Perón y el pueblo.
Último discurso al pueblo desde el balcón de la Casa de Gobierno.
El legado político testamentario del General.
Grabación original directa de los archivos del Archivo General de la Nación.
Documentos fílmicos históricos alojados íntegramente en nuestro servidor local.
Perón explica el proceso de organización popular y preparación para la asunción del primer gobierno justicialista.
El histórico diálogo de dos millones de trabajadores proclamando a Evita en la 9 de Julio y su entrega absoluta al pueblo.
Colección documental de fotografías históricas auténticas alojadas 100% en el servidor local. Sin enlaces externos.
El decálogo doctrinal proclamado por el General Juan Domingo Perón.
La verdadera democracia es aquella donde el gobierno hace lo que el pueblo quiere y defiende un solo interés: el del pueblo.
El peronismo es esencialmente popular. Todo círculo anacrónico es antipopular y, por lo tanto, no es peronista.
El peronista trabaja para el Movimiento. El que en su nombre sirve a un círculo o a un caudillo, lo es solo de nombre.
No existe para el peronismo más que una sola clase de personas: los que trabajan.
En la nueva Argentina de Perón, el trabajo es un derecho que crea la dignidad del hombre y es un deber, porque es justo que cada uno produzca por lo menos lo que consume.
Para un peronista de bien no puede haber nada mejor que otro peronista.
Ningún peronista debe sentirse más de lo que es ni menos de lo que debe ser. Cuando un peronista empieza a sentirse más de lo que es, empieza a convertirse en oligarca.
En la acción política, la escala de valores de todo peronista es la siguiente: primero la Patria, después el Movimiento y luego los hombres.
La política no es para nosotros un fin, sino solo el medio para el bien de la Patria, que es la felicidad de sus hijos y la grandeza nacional.
Los dos brazos del peronismo son la justicia social y la ayuda social. Con ellos damos al pueblo un abrazo de justicia y de amor.
El peronismo anhela la unidad nacional y no la lucha civil. Desea héroes pero no mártires.
En la nueva Argentina, los únicos privilegiados son los niños.
Un gobierno sin doctrina es un cuerpo sin alma. Por eso el peronismo tiene su propia doctrina política, económica y social: el Justicialismo.
El justicialismo es una nueva filosofía de la vida, simple, práctica, popular, profundamente cristiana y profundamente humanista.
Como doctrina política, el justicialismo realiza el equilibrio del derecho del individuo con el de la comunidad.
Como doctrina económica, el justicialismo realiza la economía social, poniendo el capital al servicio de la economía y esta al servicio del bienestar social.
Como doctrina social, el justicialismo realiza la justicia social, que da a cada persona su derecho en función social.
Queremos una Argentina socialmente justa, económicamente libre y políticamente soberana.
Constituimos un gobierno centralizado, un Estado organizado y un pueblo libre.
En esta tierra lo mejor que tenemos es el pueblo.
Dejá tu saludo o reflexión de lealtad para compartir con todos los compañeros.