“Un gobierno sin doctrina es un cuerpo sin alma. El justicialismo no es una teoría fría de laboratorio; es una filosofía viva de la acción, simple, práctica, popular, profundamente cristiana y profundamente humanista.”
— General Juan Domingo Perón

1. La Tercera Posición Filosófica y Geopolítica

Presentada solemnemente por Juan Domingo Perón en el Congreso Nacional de Filosofía de Mendoza de 1949, la Tercera Posición no es una simple postura diplomática de neutralidad, sino una concepción integral del ser humano y del orden social:

Frente al Capitalismo Individualista

El capitalismo liberal concibe al hombre como un mero engranaje mercantil y coloca al dinero por encima de la vida humana, consagrando la explotación del débil por el fuerte y concentrando la riqueza en oligarquías parasitarias.

Frente al Colectivismo Comunista

El comunismo marxista, en su afán de suprimir la opresión económica, aniquila la personalidad individual, la fe espiritual y la libertad creadora del alma humana, subordinando al ciudadano al yugo totalitario del Estado burocrático.

La Síntesis Justicialista

El Justicialismo equilibra los derechos del individuo con los deberes hacia la comunidad. El capital debe estar al servicio de la economía, y la economía al servicio del bienestar social. El hombre es cuerpo y espíritu: libre en su vocación, solidario en su destino.

2. La Comunidad Organizada (1949)

En su obra cumbre La Comunidad Organizada, Perón define el modelo de sociedad al que aspira el peronismo. Frente al Estado demo-liberal burgués —que es una cáscara vacía donde el ciudadano vota cada varios años y luego queda desamparado—, el Justicialismo postula una democracia social, orgánica y participativa.

La sociedad no es una masa informe de individuos atomizados, sino un tejido vivo de Organizaciones Libres del Pueblo (OLP): los sindicatos obreros, las confederaciones patronales de la industria nacional, los colegios profesionales, las universidades, los clubes de fomento y las cooperativas. A través de estas instituciones naturales, el pueblo gobierna, delibera y ejecuta las políticas del Estado en armonía.

La premisa ética central es inmutable: “Nadie puede realizarse en una comunidad que no se realiza”. La felicidad individual carece de sentido si el prójimo padece hambre, ignorancia o desamparo.

3. Las Tres Banderas Históricas

Son las tres columnas vertebrales de la acción política justicialista:

4. La Constitución Nacional de 1949

Sancionada el 11 de marzo de 1949, la Constitución Justicialista representó la cima del constitucionalismo social universal:

5. La Escala de Valores y la Ética Militante

Perón inculcó en los cuadros militantes una jerarquía moral irreductible:

“En la acción política, la escala de valores de todo peronista es la siguiente: primero la Patria, después el Movimiento y luego los hombres. Quien anteponga sus ambiciones personales o de camarilla al destino de la Patria, no es peronista.”

El peronismo combate el sectarismo y el odio de clases: su objetivo final es la unidad nacional, fundiendo a los obreros, a los empresarios nacionales patriotas, a los intelectuales y a las Fuerzas Armadas en una sola causa común.